La tribu danzaba. En alguna parte, tras aquella rocosa montaña, Su poder fue siempre grande, pero creció y se hizo fuerte con el tiempo. Se rumoreaba que habían encontrado la fuente de toda mística. Sólo hablo el lenguaje de mi tribu a la que permanezco con honor y gloria. Nobles HUAYNAS...
que el sol del espíritu nos alumbre, con orgullo a ganar y perder sin dolor!
Nuestra gratitud vuelve a ser infinita para estos jugadores. Nos sentimos dichosos y volveremos a ser campeones!
Simplemente GRACIAS por dejarme ser parte de la familia, GRACIAS HUAYNAS!
El legado más importante : salir victoriosos de todas las batallas a través del esfuerzo, de la unión y del espíritu guerrero que tenemos.
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